Semana Santa Málaga 2007 Servitas
Venerable Orden Tercera de Siervos de Maria Santisima de los Dolores (Servitas) de Málaga.La Orden de los frailes Siervos de Maria, tiene su origen en el siglo XIII, en plena Edad Media, y fue en la ciudad italiana de Florencia donde se consolidaron los primeros y fundamentales pilares para su formación, una tradición fundada en el documento más antiguo en la historia de la Orden, conocido como "Leyenda de los OrÃgenes" escrito en 1317, fija como fecha del nacimiento el 15 de Agosto de 1233. Cuenta la legenda que dicha noche unos fieles se encontraban celebrando una vigilia de la Asunción de Nuestra Señora, cuando se les presentó la SantÃsima Virgen y les comunicó su deseo de que fundasen una Orden para venerar sus Dolores y estar al servicio de los más necesitados, para ello, les dio las reglas de San AgustÃn y el hábito negro que compadeciera su dolor.En este año 1233, Florencia censaba alrededor de unos 40 mil habitantes, dando una idea del empuje y grandeza que alcanzaba, pero se debatÃa en una lucha fraticida en la que la miseria y la riqueza diferenciaban cada vez más las personas que allà vivÃan y que ya duraba demasiado tiempo. Los actos turbulentos ocasionados por las herejÃas de Pataros, Albigenses y de los Valdenses aumentaban y la población se hundÃa en el caos, la desesperación y las enemistades, ante tan despiadada situación siete amigos, comerciantes optaron por los valores evangélicos de la fraternidad y sintieron la llamada a una vida comprometida y dedicada a los necesitados y para poder llevar a efecto su deseo pidieron el auxilio espiritual y terrenal al Obispo de la Diócesis de Florencia Monseñor Ardingo, que no dudo en ayudarles, dándoles hábito y un lugar a las afueras de la ciudad llamado Porta di Balla donde se establecieron. Repartieron sus bienes entre los más necesitados y se propusieron vivir juntos el Evangelio, llevando una vida de oración de alabanza al Señor y al servicio de los pobres. Según algunos historiadores pertenecÃan a una congregación religiosa seglar denominada Los Laudenses, dedicada a rendir culto y oración a la SantÃsima Virgen y al canto lÃrico de música sacra de la época.Nuestros santos fundadores, Bonfilio Monaldi, Bonayunta Manetti, Maneto dell´Antella, Amadeo Amidei, Sostenes, Hugo y Alejo Falconieri, pronto alcanzaron gran fama de caridad y espÃritu de unidad con todos los hermanos. Eran visitados por multitud de fieles que solicitaban sus consejos e instrucciones de vida, cada vez su fama se fue extendiendo más. En el año 1250 el legado pontificio concede al Prior Fr. Bonfilio, el permiso de construir una Iglesia en las afueras de Florencia (Cafagio) en la cima del Monte Senario hoy iglesia de la Anunciación, en esta iglesia los siervos reunidos establecen voto de pobreza absoluta.A pesar de su vida austera y solitaria seguÃan recibiendo a numerosas personas que subÃan al monte para aprender de sus palabras y de sus obras. Su fama creció y se les empezó a llamar Siervos de Santa MarÃa. Se distinguÃan por la armonÃa en sus relaciones, por su sencillo modo de vivir, por la meditación y la referencia continua a la Palabra de Dios, y por su gran devoción hacia la Gloriosa Señora, como solÃan llamar ellos a la Madre de Dios. De ella, la Sierva del Señor, asumieron el nombre de Siervos, y dieron inicio a una Orden religiosa especialmente dedicada a la Virgen. Su legado de santidad se perpetuó durante los siglos y su espiritualidad ha pasado de generación en generación hasta nuestros dÃas.Los que juntos habÃan vivido llegando a ser un solo corazón, y una sola alma, juntos reposan en un mismo sepulcro en la cima del Monte Senario. Los Siervos de Maria son cada vez más conocidos, pero hay un acontecimiento que marca un hito en la historia de la Orden, el dÃa 11 de Febrero de 1304, con la bula "Dum Levamus" de Benedicto XI, se aprueba definitivamente la Orden, a partir de su aprobación la Orden se extiende más, se fundan nuevas comunidades en varias regiones de Italia entre las cuales están, Roma, San Eusterio y luego San Marcelo. Al Norte de Italia recordamos también en Milán y Venecia.El Papa Gregorio XI concede autorización para fundar varios conventos en España y Portugal, en Alemania y Bohemia. En este siglo XIV florecen los estudios que de preferencia se hacen en la Universidad de ParÃs donde se funda una comunidad de estudiantes. Con el "Cisma de occidente" (cambio de la Sede Pontificia de Roma a Aviñón en Francia) los estudios se hacen en la Universidad Pontificia de Bologna, Padua, Roma.Durante el siglo XIV numerosos son los Santos y Beatos de la Orden que han vivido a la escuela de San Felipe y San Alejo, uno de los Fundadores, el primero muerto a fines del siglo XIII, el segundo muerto en 1310, a la edad de 110 años, último de los Siete.Podemos recordar en orden cronológico de la muerte al Beato Jacobo de Ciudad de la Pieve (Santiago de Villa), al B. JoaquÃn de Siena, al B. Andrés de Sansepolcro, a los Beatos Ubaldo y Buenaventura, al B. Francisco de Siena, a Santa Juliana Falconieri, al B. Tomás de Orvieto y a San Peregrino Laziosi.En 1418 se realiza el Concilio de Constancia, donde participaron numerosos teólogos servitas buscando la reconciliación con la Iglesia de Occidente. Muchos de ellos fueron nombrados Obispos de varias ciudades de Italia, otros enviados a Grecia, Turquia, Chipre, Albania, Yugoslavia e incluso a Zaitug en China. El Papa MartÃn V, con la bula "Sedis Apostolicae ProvidentÃa, aprueba en1424 la Regla de la Orden Tercera de Siervos de Maria. Surgen en este siglo varios conventos de Monjas de Clausura Siervas de Maria que reconocen como fundadora a Santa Juliana. Dentro de la Orden, en constante expansión, surge un movimiento llamado de "Observancia" donde se buscaba una mayor perfección y renovación de vida personal y comunitaria, queriendo dar asà testimonio de fidelidad a los origenes de la Orden. Este movimiento de "Observancia", nunca separado de la Orden, se mantendrá hasta 1570.El fenómeno de la Observancia continúa siendo -en algunos aspectos- un factor de división de la Orden, precisamente cuando se necesitaba la máxima unidad. En efecto, a consecuencia de la Reforma Luterana, se suprimen uno tras otro, todos los conventos de los Siervos en Alemania.Se advierte la exigencia de una renovación espiritual. Como en otros momentos de la vida de la Orden, para llevar a cabo esta renovación se toma el ejemplo de Monte Senario. El antiguo convento está en ruina y, en 1533, el Prior general Jerónimo Amidei de Luca lanza una llamada a toda la Orden para reconstruir Monte Senario.Con el generalato de Fray AgustÃn Bonucci (1542-1553) se inicia la revisión de las Constituciones de la Orden, que tendrán su definitiva formulación en 1580 (sustancialmente las Constituciones que regirán la Orden desde el Concilio de Trento hasta el Concilio Vaticano II). Fray AgustÃn Bonucci fue también uno de los teólogos más escuchados en el Concilio de Trento.Durante el gobierno de Fray AgustÃn Bonucci termina la Observancia y sus conventos se unen con los demás de la Orden. Esta decisión no significa perder los valores de vida religiosa propios de la Observancia, ya que veinte años más tarde (1593) surgirá en Monte Senario una nueva experiencia el interior de la Orden. Para los Siervos de MarÃa el siglo XVII constituye una época de gran vitalidad, además de ser época de Fray Pablo Sarpi, el fraile de la Orden más conocido en Europa.La Orden se caracteriza en esta época por su influencia en el mundo, adentro y afuera de la Iglesia: numerosos priores generales, terminado el periodo de su oficio, son nombrados obispos; un número cada vez mayor de frailes enseñan en las más celebres universidades (Padua, Bolonia, Pisa, Florencia, Roma): nace la llamada "Observancia germánica", movimiento de reforma al interior de la Orden. Además se extiende la que llamamos hoy "Familia de los Siervos": aumentan los monasterios femeninos (Venecia, Arco, etc.) se consolida la Tercera Orden, florecen las CofradÃas ("CofradÃa del Hábito", que será luego la "CofradÃa de los Siete Dolores".) La Tercera Orden se propaga en España y en América Latina.Un acontecimiento de gran importancia es la disposición del Papa Inocencio X, por la que se obliga a todas las Ordenes e Institutos religiosos a cerrar los conventos que tienen pocos frailes. Para los Siervos de MarÃa esto significa el cierre de unos cien conventos. Consecuentemente mejora el nivel de vida religiosa y la organización de la Orden.El siglo XVII marca un notable florecimiento de los estudios en la Orden, y la misma disciplina religiosa es favorecida por nobles figuras de priores generales, entre las cuales se origina la del venerable Fray Julio Ma. Arriguetti, ya ermitaño de Monte Senario y que rige la Orden al finalizar el siglo.El siglo XVIII supone el máximo incremento numérico de la Orden y del inicio de una grave crisis. La primera mitad del siglo se caracteriza por algunos eventos muy significativos. Dos Siervos de MarÃa toman parte en la Legación Pontificia (1719-1721) enviada a China para tratar de componer la problemática cuestión de los "ritos chinos". Al mismo tiempo se publica la segunda edición de los "Anales" de la Orden.En 1726 es canonizado S. Peregrino Laziosi, y en 1737 Santa Juliana Falconieri. Hacia el año de 1750, la Orden cuenta con alrededor de 3000 frailes.Las corrientes filosóficas de la época (iluminÃsmo) tienen graves efectos en todas las Ordenes religiosas en Europa. Para los Siervos de MarÃa el fenómeno es sumamente grave, porque afecta precisamente los paÃses en donde está establecida la Orden.En 1772 se inician las supresiones polÃticas de gran parte de las Ordenes religiosas. Supresiones ordenadas por el emperador José, en el imperio Austro-húngaro, y en la República Véneta. Se ejecuta la supresión definitiva de la Provincia de los Siervos en Provenza (Francia).En 1778-1779 en todos los territorios italianos ocupados por los franceses se llevan a cabo las supresiones de las Ordenes religiosas; supresiones que se completarán en 1810, con las disposiciones napoleónicas.Hay que recordar que, en las conferencias entabladas por la Santa Sede y Napoleón, para lograr un "concordato", tuvo parte activa, y parece decisiva, el siervo de MarÃa Card. Carlos Francisco Caselli. Otro Siervo de MarÃa será vÃctima de Napoleón, y acabará fusilado en Ancona en 1809. Es el padre Amadeo Bartoncelli.Al finalizar el siglo y en los primeros años del siguiente, la Orden de los Siervos de MarÃa aparece tan seriamente sometida a prueba por las supresiones, que casi llega a extinguirse.En 1866 se funda en Roma el Colegio Gandavense de los Siervos, del que se origina la actual Pontificia Facultad teológica Marianum.El congreso de Viena ofrece la esperanza de una restauración para la Iglesia y para las Ordenes religiosas. Sin embargo, la lenta obra de recuperación queda interrumpida de improviso a partir de 1848, particularmente en Italia.Las nuevas supresiones (del reino de Cerdeña, primero, y luego del gobierno Italiano) duraron hasta después de la toma de Roma, y redujeron la Orden, en Italia, a poco más de 300 frailes.El esfuerzo para hacer reflorecer la Orden fue mayor que todas las adversidades. Por obra de priores generales de amplia visión y por la aplicación de las mejores fuerzas de la Orden, se dio inicio a una restauración vigorosa y duradera.El final del siglo se ilumina con la luz de un acontecimiento de gran importancia para la Orden: la canonización de los Siete Fundadores (15 de Enero de 1888). Al rito asistió el último de los Siervos de MarÃa que serÃa canonizado en 1962 por la Iglesia: Antonio M. Pucci, quien morirá en 1892.Entre las figuras de siervos de MarÃa que más influyeron para restablecer la Orden, hay que recordar al P. Bonfilio M. Mura, prior general y último rector de la Universidad romana (la "Sapienza"), asà como al P. AgustÃn M. Morini, insigne historiador de la Orden. El siglo XX se inicia, para la orden, con un signo de grande esperanza.El CapÃtulo general de 1901 formula el voto para que la Orden pueda "volver a comprometerse, luego que sea posible, con las misiones entre los infieles".Iniciativas en este sentido las hubo ya a mediados del siglo XIX (misiones en Filipinas y Arabia), pero sin éxito alguno.El siglo XX es, para los siervos de MarÃa, el siglo de las misiones; en 1913 se inician las misiones en Swasilandia (Sudáfrica); en 1920 en Amazonas (Brasil); en 1937 en Aysén (Chile) y en 1938 en Zululand (Sudáfrica).En la primera mitad del siglo XX el compromiso vocacional produce sus frutos, especialmente por obra de los priores generales: el Cardenal Alejo Lapicier (1913-1920), P. Alfonso M. Benetti (1938-1953) y P. Alfonso M. Montá (1953-1965).La Orden experimenta una imprevista consistencia numérica. Gracias al esfuerzo del P. Gabriel M. Roschini, insigne mariólogo, la Santa Sede concede a la Orden abrir la Facultad teológica "Marianum", reconocida como "Pontificia" en 1971. La dimensión mariana es esencial en la vocación del Siervo de MarÃa, tal y como lo fue para nuestros fundadores. De la Madre de Cristo, primera discÃpula, aprendemos a ser como ella discÃpulos y a vivir en la escucha de la Palabra, atentos a sus llamadas en el secreto del corazón y a sus manifestaciones en la vida de los hermanos. La imagen de Santa MarÃa nos enseña a permanecer junto a las infinitas cruces donde su Hijo está todavÃa crucificado; a vivir y a testimoniar el amor cristiano, acogiendo a cada persona como hermano; a renunciar al oscuro egoÃsmo para seguir a Cristo, única luz del hombre. La Orden llegó a Málaga en 1695. Se trataba de una antigua confraternidad Servita que se extinguió en los primeros años del siglo XVIII. Posteriormente, en 1739, el Conde de Buenavista, como veremos más adelante, encarga a los filipenses que promuevan la fundación de la Orden en Málaga, en la Iglesia de San Felipe Neri. La Orden procesiona una única imagen de Virgen vestida de luto riguroso. Esta imagen es obra de Fernando Ortiz del s.XVIII. De las fundaciones que estableció en Málaga don Antonio Tomás Guerrero Coronado Zapata, Conde de Buenavista, la única que ha perdurado a los avatares y cambios históricos ha sido la Venerable Orden Tercera de Siervos de MarÃa (Servitas). Tras enviudar don Antonio Tomás, el noble dedicado a la polÃtica, a las armas, el recaudador de impuestos, se transformará en el presbÃtero que dinamizará la vida religiosa malagueña.En los años 30 del siglo XVIII cede una casa de su propiedad y la iglesia contigua, alzada a sus expensas, a la orden filipense, por escritura pública ante el escribano Hermenegildo Ruiz, firmada el cinco de junio de 1739, e impone en la cláusula decimocuarta "que atendiendo a lo extendida que está en la ciudad la devoción a los Dolores de MarÃa SantÃsima y cordial afecto que tiene a lo mismo el dicho señor conde otorgante, que el medio más proporcionado para establecer, aumentar y mantener en los secuales tan santÃsima y útil devoción de los pueblos es fundar en ellos la Venerable Orden Tercera de la religión de los padres Servitas por ser su Instituto peculiarmente fundado para promulgar la devoción y contemplación de dichos sacratÃsimos Dolores y que la iglesia donada en esta escritura es tan propicia para el establecimiento de dicha Venerable Orden Tercera no solo por la devota imagen de MarÃa SantÃsima de los Dolores (destruÃda en la quema del templo en 1931) que dicho señor conde dona... sino también por practicarlo asà en otras Congregaciones de San Felipe Neri... y han de ser obligados los padres de dicha Congregación a traer licencia del M.R.P. Provincial de los Servitas y las debidas facultades y con ellas pedir y obtener licencia del señor obispo (a la razón el Cardenal Molina) o de su vicario general, y en virtud de uno y otro erigir y establecer dicha Venerable Orden Tercera, situándola en dicha iglesia principal... y que todo lo referido lo han de ejecutar dentro de dos años contados desde el dÃa de la fecha de este otorgamiento".En este documento notarial están los dones fundacionales de los Servitas malagueños, que han permanecido fieles al deseo del Conde de Buenavista y han mantenido el culto y el fervor a MarÃa SantÃsima de los Dolores, en la iglesia de la Santa Cruz y de San Felipe Neri a lo largo de estos 263 años (1739-2002). Diversas vicisitudes hicieron algo proceloso y complejo el proceso por el que el 25 de mayo de 1741 dio el visto bueno el Obispado, y se erigió dicha nuestra confraternidad con las solemnidades debidas el 21 de mayo de 1741. Desde mediado el siglo XIX, con el resurgimiento procesionista que se produce en nuestra ciudad, se integra en el mismo la Orden Tercera de Servitas, procesionando la talla de Fernando Ortiz que regala el filipense Padre Rojas, y desde el primer momento estableció el ritual que ha llegado hasta nuestros dÃas, según podemos leer en la prensa de 1858: "La procesión de Nuestra Señora de los Servitas salió de San Felipe Neri a las ocho de la noche del Viernes Santo. Era una verdadera procesión de penitencia... su paso por la Santa Iglesia Catedral fue un acto grave y solemne...los individuos de la Orden de Servitas, vestidos de penitente con sayo negro, cola y capillo y el rostro cubierto, colgado al cuello el escapulario y pendiente del cinto de charol la corona dolorosa. De trecho en trecho, un sacerdote rezando o leyendo algunos dolores de la Virgen. Ante la hermosa efigie de la Señora iban porción de sacerdotes." En aquellos primeros años la procesión de los servitas, al igual que las cofradÃas, lleva escolta militar y banda de música, aspecto este que en los años sesenta del siglo XIX se abandonó, hasta hoy. Al igual que el Santo Rosario, la Corona Dolorosa es una oración dedicada a la SantÃsima Virgen, pero ésta es caracterÃstica de la Orden de Siervos de Maria pues recuerda en su rezo siete episodios tristes en la vida de la SantÃsima Virgen MarÃa, posiblemente se remonta al siglo XVII.Para rezar la Corona dolorosa se emplea un collar de cuentas, muy parecido al rosario, pero con una estructura distinta. Son siete los dolores que se rezan en vez de los cinco misterios del rosario tradicional.Cada serie empieza con una medalla que muestra uno de los Siete Dolores. Las cuentas en el cÃrculo se usan para rezar la "Ave MarÃa", que son siete en cada dolor. Las medallas en el cÃrculo se usan para el "Padre Nuestro." La medalla del Primer Dolor (la profecÃa de Simeón) cierra el cÃrculo. Está conectada a un colgante de cuatro cuentas que termina con una medalla de la Virgen Dolorosa. Las cuentas del colgante se usan para rezar las oraciones de clausura.Se reza un "Padrenuestro" y siete "AvemarÃas" por cada dolor al concluir se agrega un Gloria, antes de comenzar el siguiente dolor. Para terminar se rezan las cuentas que cuelgan del collar, se ofrecen por las necesidades de la iglesia y por las lágrimas que derramó nuestra SantÃsima Madre en la vida y en la muerte de nuestro Señor Jesucristo. Posteriormente se recitan las letanÃas a la Virgen, que pueden ser la Lauretanas o las Dolorosas, según el gusto del orante.El sÃmbolo tradicional de los Siete Dolores es el Corazón Doloroso de MarÃa, o sea un corazón traspasado por siete espadas y encima de todo una llama de fuego que representa su amor hacia a Dios y la humanidad. Las espadas refieren a la profecÃa de Simeón (Lucas 2: 33-35). http://www.servitasmalaga.es/
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Uploaded: November 30, 1999 at 12:00 am
Author: prinele
Length: 06:26
Rating: 4.29
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Tags: 2007 dolores malaga santa semana servitas virgen
Video Comments
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libra9plata (November 30, 1999 at 12:00 am)
es preciosa me emociona verla ..
libra9plata (November 30, 1999 at 12:00 am)
viVa la semana Santa malaGueña es la meJor viva : el Cautivo , Los Gitanos, Sepulcro ,Servitas, Rocio y los demas tronos os amOo!!
sebas102guille1 (November 30, 1999 at 12:00 am)
es muy bonita
Anierva (November 30, 1999 at 12:00 am)
Esperemos que este año no llueva!! ^^
n12Op (November 30, 1999 at 12:00 am)
que pena que acabe lloviendo!fue 1 año un tanto raro en la semana santa de málagaesperemos que este 2008 sea mucho mejorMUAKKS
NeNaMaLaGaH (November 30, 1999 at 12:00 am)
viva la semana santa de malaga!!!
NazarenaHumillacion (November 30, 1999 at 12:00 am)
Respeto impresionante!
qeencrazy (November 30, 1999 at 12:00 am)
viva malaga y su semana santa respeto absoluto :)
guito73 (November 30, 1999 at 12:00 am)
Impresionante la Señora de Servitas!respeto absoluto en las calles de Málaga cuando pasa Servitas y con las luces apagadas. |
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